Buen día hermano!

Una de las enseñanzas más esenciales de la fraternidad Esenia, era aplicado el 5° principio, que ellos llamaban el árbol de la vida.


En ella se explicaban que el ser humano era semejante a un árbol y que su ser, su persona, eran, el mismo jardinero que debia cuidar de ese árbol, tomando el papel del creador, aquel que le daría la forma, el que debía unificar las raíces, cuidar su tronco, copa, ramas, hojas, flores y fruto. Eso formaba toda una descendencia familiar.


Pero también tenían que ser los encargados de podar las ramas que ya no aportaban nada a ese árbol, para que entre la luz, el mismo tome su fuerza con una savia nueva y renovada. Esa poda era un acto de amor hacia el mismo árbol y a los frutos que de él colgarán en el futuro. (Hijos- nietos)/
Al ser su propio jardinero, cuando debian podar su propio árbol, lo hacían con toda la conciencia y el amor hacia ellos mismo. Simple y sencillo. Eso les permitía ser longevos, sanos y fuerte.
Cuida tu “árbol” para crecer fuerte y sano, seas longevo y puedas dar excelente frutos.


Gracias Maestro. Siempre a tí hermano. Bendiciones y Gigante Abrazo de Luz!!


Parte de este material, extraído de internet, ampliado y adaptado para el Grupo “Río de Luz” Mar del Plata. Buenos Aires. Argentina.
www.riodeluz.com.ar

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